Leí por ahí de dedos de una personita, cierta frase que me causó: a) asombro, b) gracia, c) risa.
"No dejes que al carro te lo maneje el caballo".
Es bastante sorprendente cómo algunos personajes de este universo blogosférico se toman el oficio de comentaristas tan en serio, y acusan a los que escriben sus cosas de "tomarse en serio el blog".
No solamente eso: se ocupan de tildar o dejar entrever tal o cual tendencia entre los que escriben, se ocupan de categorizar, se ocupan de denostar, se ocupan de. Se ocupan. ¿De?
Proceso o producto.
Cada uno escribe lo que mejor le parece en su propio blog. O lo que peor le parece. ¿De? Cada uno escribe. ¿"Lo qué"?.
Cada uno.
Cada uno escribe una cosa porque deja de escribir otras. A veces elige qué
no escribir, a veces elige escribir una cosa por otra, a veces elige tirar algo para ver qué pasa, para ver quién pica, para ver qué le pica a quién, para ver cómo se rasca cuando pica.
El problema es como decía Galeano sobre cierto jefe indio al que le acercaron una Biblia:
"Esto rasca, y rasca muy bien. Pero rasca donde no pica".
¿Por qué le molestará tanto a algunos que cada uno haga de su tujes un florero? Vocación de floricultores frustrados, o ganas de que hacer lo mismo, pero de culos ajenos.
Cerrar el culo ajeno, that is the question para muchos: nunca cerrar el propio en aras de "la libertad libre".
El Maipo tenía vedettes. La lista de suplentes para ocupar el lugar de Nélida Lobato es larguísima, lástima que el guión para la prueba que utilizan es el mismo para la telenovela, la tragedia, la comedia y el musical. Problemas con la distinción de géneros, parece.